Cuando el cocodrilo Pocho murió, los habitantes de
Siquirres, Costa Rica, no pudieron evitar las lágrimas.

San José, Costa Rica. Suena extraño pensar en un funeral multitudinario para un cocodrilo, pero en realidad, más que un reptil, era un amigo, un gran amigo: Pocho, el cocodrilo que acompañó a todo un pueblo durante 20 años. Increíble, ¿no? Gracias a él, Siquirres, de Costa Rica, se hizo famosa. Todos los años afluían turistas para conocerlo. Era el único saurio domesticado del mundo: nadaba, jugaba y hacía trucos junto a su dueño, Gilberto Shedden. Tenía 50 años y pesaba 445 kilos medía casi 5 metros. Aún no se sabe cuál fue la causa de su muerte. Pero todos quieren recordarlo, por lo que están pensando en embalsamar su cuerpo para exhibirlo en el museo del pueblo.