Se trató de un hecho inédito. Por primera vez, la NASA estuvo haciendo pruebas para un innovador traje espacial en la Base Marambio, en la Antártida argentina. La sofisticada indumentaria, que fue diseñada por un ingeniero aeroespacial argentino (dirige un laboratorio en la central espacial norteamericana), tiene por destino vestir a los próximos viajantes a Marte.

El ingeniero Pablo de León, quien fue el responsable de diseñar y luego vestir el traje durante las pruebas, tardó cuatro años en desarrollar los sistemas del traje espacial. Los experimentos sobre la prenda estuvieron a cargo de un grupo de tres científicos (De León, Jon Rask y Margarita Marinova) que llegó a la base antártica a bordo de un avión Hércules de la Fuerza Aérea Argentina. Una vez allí, se encontraron con un fortísimo viento de 80 km/h y una temperatura de 21oC bajo cero, lo que los obligó a retrasar sus actividades dos días.

Sin embargo, nada de todo esto logró estropear la emoción de los científicos que llegaron a nuestro país cargados con 350 kilos de materiales enviados por la NASA, entusiasmados ante las perspectivas de probar el traje NDX-1. Un año antes, De León soñaba con este momento y logró convencer a las autoridades de la NASA para realizar las pruebas en la Antártida porque era el lugar indicado. Para probar el traje, se realizaron tareas de perforación y recolección de muestras del suelo, tareas similares a las que se deberán realizar en Marte. El desarrollo de la vestimenta espacial costó 100 mil dólares. Sin embargo, sus características particulares justifican tamaña inversión: es más flexible que la versión anterior, lo que permite que el astronauta tenga mayor movilidad y sea más preciso en el manejo de los instrumentos para obtener muestras del suelo marciano. Además, está fabricado con distintas telas de uso militar y científico que lo vuelven más liviano (pesa 25 kg) aunque sin perder resistencia.

Las pruebas del traje, que tenían por fin ver su comportamiento en el frío extremo y evaluar la movilidad, fueron todo un éxito. Esto se dio en el marco de las planificaciones que ya viene haciendo la NASA de realizar un nuevo viaje espacial a Marte

en el año 2020.