Asamblea General de las Naciones Unidas

El pasado 23 de septiembre, el presidente de Palestina, Mahmud Abbas, pronunció un histórico discurso frente
a la Asamblea de las Naciones Unidas. Entre ovaciones, el mandatario le pidió al mundo que Palestina sea
reconocida como país. Es un nuevo capítulo en el conflicto palestino-israelí, que ya lleva más de 63 años.

Nueva York, Estados Unidos. Con el apoyo de la mayoría de los presidentes y autoridades mundiales, Mahmud Abbas, la máxima autoridad de Palestina, le pidió a la Organización de las Naciones Unidas que su país sea formalmente reconocido por la comunidad internacional. Esto ocurrió en Nueva York el pasado mes de septiembre, en la 66ª Asamblea General del organismo, donde los presidentes de todos los países del mundo se reunieron a discutir los temas más importantes de la política internacional. ¿Por qué fue un hecho destacado? Porque esta es la primera vez que Palestina, una pequeña nación de Medio Oriente en conflicto con Israel, hace un pedido oficial a las Naciones Unidas para ser reconocida como un nuevo país, aunque ya lo haya hecho durante muchos años, por otros medios. “Después de 63 años de sufrimiento, ya basta, ya basta, ya basta. Ha llegado el momento”, pidió Abbas en un discurso emocionante. Esto no quiere decir que la creación de Palestina vaya a ser inmediata: Estados Unidos y Francia, así como el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, se oponen al reconocimiento del estado palestino hasta que los conflictos actuales se solucionen. La Argentina, por el contrario, apoyó expresamente a Palestina: “vamos a contribuir a vivir en un mundo no solamente más seguro, sino también en un mundo más justo”, dijo la presidente Cristina Fernández en su discurso.

El conflicto palestino-israelí:
63 años de desacuerdos
Para entender la situación de Palestina hace falta conocer el grave conflicto que mantiene con Israel, su país vecino. Desde que terminó la 2a Guerra Mundial y se creó el Estado de Israel, en 1948, ambos países reclaman soberanía sobre los mismos territorios, entre los cuales se encuentra la ciudad de Jerusalén. Los dos pueblos habitan en la zona de Medio Oriente desde hace siglos y tienen argumentos históricos para justificar su reclamo. Sin embargo, Israel es mucho más poderoso y cuenta con el apoyo político de Estados Unidos, mientras que Palestina ni siquiera está formalmente reconocida como país. Esta circunstancia originó una situación de lucha que ya lleva más de 60 años y que ha incluido la ocupación militar de territorios palestinos por parte de Israel y acciones terroristas contra Israel por parte de grupos armados palestinos. En los últimos años, hubo avances: Israel y Estados Unidos están más dispuestos que antes a que Palestina sea un país independiente para solucionar el conflicto. Lo que sigue sin definirse es qué territorios ocuparía exactamente. ¿Por qué es tan complicado avanzar hacia un acuerdo? Porque muchos de los territorios en disputa están habitados tanto por israelíes como por palestinos y son reclamados por ambas partes. Además, ambos pueblos tienen todavía la percepción de que la existencia del otro, Israel o Palestina, supone una amenaza para su propia existencia. Esto es algo cultural y es lo más difícil de cambiar.

¿Qué son las
Naciones Unidas?

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) es una organización internacional destinada a fomentar la cooperación y la paz entre todos los países del mundo. Fue fundada en 1945, al terminar la 2a Guerra Mundial, con el objetivo de evitar que se repitan guerras tan catastróficas. La idea es que cada vez que surge un conflicto entre dos o más países, el tema se discuta y se solucione en la ONU con la intervención de todos los demás, en vez de provocar una guerra. Actualmente, la organización cuenta con 193 países miembros y tiene su principal sede en la ciudad de Nueva York, en Estados Unidos. A lo largo de sus 66 años de historia, la ONU ha tenido varios logros desactivando conflictos y manteniendo la paz, pero también ha recibido algunas críticas. Muchos sostienen que la posición dominante de ciertos países dentro de la ONU hace que el organismo termine avalando los intereses de las naciones más poderosas del mundo, aunque esto sea injusto para los demás. El caso más polémico es el del Consejo de Seguridad, en el que Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido son los únicos miembros permanentes. Más información disponible en:
http://www.un.org/es/.