Nuevos dispositivos instalados en las escuelas mexicanas permiten advertir la inminente llegada de un terremoto.

México. Transcurría el año 1985 cuando un terrible sismo dejó buena parte de la capital mexicana en ruinas. Las escuelas no fueron la excepción, y la mayoría de los estudiantes sólo salvó su vida gracias a que la catástrofe no los sorprendió en sus lugares de estudio. Sin embargo, unas 10 mil personas perdieron la vida en aquella oportunidad. Décadas más tarde, el gobierno local intenta prevenir las trágicas consecuencias de estos movimientos de la Tierra. Para ello, en todas las escuelas públicas fueron instalados aparatos de radio para recibir el alerta en caso de terremoto.
En caso de desastre natural, los 40 mil dispositivos colocados otorgarán a profesores y alumnos un margen de 60 segundos que les permitirán ponerse a salvo antes de que los efectos del sismo se hagan sentir. Según las autoridades del lugar, este sistema de alerta consiste en uno de los mayores esfuerzos en toda Latinoamérica para prevenir muertes durante un temblor. El proyecto se sustenta en la idea de que si las personas saben qué hacer en el supuesto caso de un terremoto, es más fácil evitar que éste se convierta en una tragedia.
Desde 1991, México cuenta con el Sistema de Alerta Sísmica, que vigila el movimiento de las placas tectónicas en las costas del océano Pacífico. Este programa consta de doce estaciones de monitoreo que emiten una señal de radio cuando los movimientos son mayores seis grados en la escala de Richter. Desde allí se transmite la señal para alertar al resto del país.
Si bien la mayoría de las escuelas participan de este sistema, la novedad es que las medidas de precaución se han profundizado en todas estas instituciones al instalar receptores de radio en cada una de las aulas. Las autoridades confían en que, no bien docentes y estudiantes sepan qué medidas de seguridad tomar, por ejemplo, elegir caminar junto a la pared con mayor resistencia del salón de clases, los 60 segundos que la nueva disposición brinda serán suficientes para que puedan salir ilesos del lugar.