Un estudio muestra cómo estas aves, de las más capaces, superaron la prueba científica de los espejos.

Londres. En un estudio publicado en el periódico Animal Behaviour, científicos de la Universidad de Auckland, Nueva Zelanda ,revelaron las investigaciones que realizaron con los cuervos Nueva Caledonia, aves muy inteligentes de la familia de los córvidos, que habitan en una isla al sur del Océano Pacífico. El tema de estudio era ver la reacción de los cuervos salvajes ante los espejos. Para realizar la experiencia, capturaron diez aves y las colocaron en grandes jaulas, de esta manera podrían observar su comportamiento. En principio, los cuervos no lograron reconocerse en los espejos, al verse pensaron que se trataba de otra ave y se pusieron en posición de ataque y hasta intentaron atacar lo que veían. En un segundo momento los científicos intentaron que las aves pudieran identificar pedacitos de carne puestos fuera de la visión directa. Y entonces se sorprendieron de ver cómo los cuervos se las ingeniaban para localizarlos usando el reflejo y la información que obtenían del espejo. Demostraron entender que el reflejo de la carne estaba relacionado con su ubicación. Esto lo aprendieron muy rápidamente, razón por la cual los científicos deducen que estas aves están a la altura de la inteligencia de los primates, de los elefantes, los delfines y los loros grises de África.

Existe una prueba conocida por el nombre de “test de la marca” que se utiliza para comprobar el autorreconocimiento. Esto se realiza con un espejo. El test se utiliza con especies no humanas y con niños.

El cuervo común posee uno de los cerebros más grandes de todas las especies de aves. Puede resolver problemas e imitar voces y posee una
gran intuición.