Azul en marcha
En esta ciudad de la Provincia de Buenos Aires, funciona una red intersectorial de fuerte contendido solidario orientada a mejorar la educación y la vida de los habitantes del campo.
La ciudad de Azul está a 299 km al sudoeste de Buenos Aires. Desde su fundación, en 1855, el pueblito fue creciendo hasta convertirse en una urbe con 53 mil habitantes. Los chicos que viven en este lugar acuden a escuelas urbanas y rurales. Hasta 2005, los que iban a las 22 escuelas asentadas en pleno campo no podían recibir una educación completa. Por eso, en ese año la Municipalidad de Azul, junto a otras 13 instituciones, pusieron en marcha el proyecto “Mejoremos Juntos la calidad de nuestra educación rural”. Para este objetivo, trabajan en conjunto distintos sectores: estatal, empresario, educacional y vecinal.
En las escuelas rurales de Azul, se enseñaban las materias básicas, pero no las especiales, como Educación Física, Plástica, Inglés y Computación. “En el partido de Azul, hay 32 escuelas rurales, de las cuales sólo cinco superan los 20 alumnos. Existe una disposición del Ministerio de Educación que indica que sólo pueden tener materias especiales aquellos colegios que superen esa cantidad de alumnos”, nos explicó Verónica Torassa, integrante de la agrupación Azul Solidario. “Esto era un gran problema que se hacía evidente en la adaptación de los chicos al colegio secundario, porque muchos nunca habían usado una computadora o manipulado un pincel”, amplía Verónica.
Entonces, surgió una gran idea: ¿por qué no juntar a las escuelas y así reunir el número necesario de alumnos?
Es así que, desde hace seis años y al menos una vez por semana, los chicos de una escuela va, de visita a otra escuela y comparten actividades.
Circuitos solidarios
Se crearon los denominados “circuitos de encuentro”, que son los que conectan a las escuelas según su cercanía y a través de las combis que contrata el Concejo Escolar de Azul, cuyos costos comparten con el Municipio.
Empezó siendo sólo un circuito, compuesto por cuatro escuelas, y hoy en día son ocho, con 22 escuelas y 201 alumnos.“Antes de la aparición de los circuitos, los chicos estaban todos, días con la misma maestra. Luego se les abrió un mundo y empezaron a tener las mismas posibilidades que un chico de la ciudad”, nos relató Fabiana Barbieri, Directora y maestra de los diez alumnos de la escuela Nº41.
Conectadísimos
A través de donaciones, como la que realizó Disney Company, las escuelas recibieron computadoras que los chicos aprendieron a usar con la ayuda voluntaria de alumnos universitarios. Luego, también se instruyeron sus maestras y, así, fue necesario pensar en la llegada de internet.
Aunque lograr la conexión en el campo parecía casi imposible, en el año 2010 se concretó la conectividad a internet de todas las escuelas rurales a través de servicio satelital, con el que los chicos pueden navegar en la red, conectarse con otros chicos de escuelas más lejanas y hasta hay un grupo que todas las semanas mantiene contacto con la Antártida Argentina. En la actualidad, se trabaja junto a la Fundación Equidad para la formación y apropiación de las nuevas tecnologías por parte de docentes, alumnos y ciudadanos adultos rurales.
No descansan
Con el correr de los años, esta enorme red se fue ampliando cada vez más. Se creó una banda de vientos y percusión en uno de los circuitos. El sponsor de esta actividad es la Embajada de Canadá, la que, a través de la Fundación Puentes, facilitó la compra de los instrumentos. También cada 15 días reciben clases de folclore.
Hay Equipo
Este proyecto es la prueba de la fuerza del trabajo en equipo: los coordinadores de Azul Solidario, que reciben mucho apoyo de las inspectoras de educación primaria; las ONGs que ayudan con los recursos tecnológicos y didácticos; y, muy especialmente, los docentes, padres, trabajadores de la salud, la Secretaría de Cultura y Educación Municipal, las Facultades de Agronomía y de Derecho y, por supuesto, los alumnos, que todos los días estudian, se enriquecen y crecen.
La importancia de la salud
Para que los chicos estén sanos y muy fuertes, los residentes de Odontopedriatría del Hospital Materno Infantil de Azul concurren a las escuelas de los circuitos y controlan su salud y les enseñan a llevar adelante una alimentación saludable. Por otro lado, los médicos generalistas de atención primaria dependientes de la Secretaría de Salud del municipio se abocan a un chequeo médico general. “Controlamos el peso, la talla, la presión arterial y el calendario de vacunación, con lo que podemos descartar problemas. Antes los chicos podían pasar cuatro años sin ser revisados”, explica el Dr. Facundo Restivo, una vez que terminó de vacunar a todos los alumnos de la escuela Nº57.



















padesco de una leucemia mieloide aguda probablemente secubdaria a sindrome mielodisplasico asi es el resultado de mi biopsia, me gustaria saber si puedo charlar con alguien de la fundacion, si tengo que llamar por t.e. si me dicen cual.. o como llego a ustedes . tengo 49 años
desde ya muchas gracias