Mientras que algunos murciélagos no se detienen y siguen volando durante lloviznas ligeras, ante serias tormentas estos buscan un lugar donde cobijarse. Ante este fenómeno, un estudio reciente explica que los murciélagos deben esforzarse más cuando su piel y sus alas están mojadas, y consumen así mayor cantidad de energía.
En una serie de pruebas en Costa Rica, un grupo de científicos estudiaron ejemplares de una especie de murciélago de la fruta, a los que observaron mientras volaban alrededor de una gran jaula octagonal. Mientras que en algunas ocasiones los investigadores los mojaban con agua de la canilla, en otras volaban bajo la lluvia. Fue así que el equipo se encontró con que estos pequeños mamíferos gastan el doble de energía cuando están mojados, en relación con cuando están secos.
De allí que los científicos concluyeran que los murciélagos tienen frío cuando vuelan mojados, y deben trabajar más arduamente para mantener el calor corporal. Y si, además, el agua golpea contra su piel sedosa y humedece sus alas, se vuelven menos aerodinámicos, lo que explica por qué algunos buscan un lugar donde cobijarse cuando llueve intensamente.
Costa Rica
Murciélagos con paraguas

















