El pájaro carpintero, pese a su
intenso golpeteo cerebral, no
sufre lesiones.

Beijing, China. Científicos chinos realizaron estudios con filmaciones en cámara lenta, rayos X y simulaciones computadas para comprobar cómo es que el cerebro del pájaro carpintero, pese a estar sometido a continuos golpes, no sufre ninguna lesión. Para ello, observaron que cada vez que golpea con su pico un tronco o un palo, su cabeza se mueve a 6 metros por segundo. ¿Cómo lo logra sin quedar descerebrado? Parece ser que la parte superior e inferior de su pico son de distinto tamaño y posee huesos que parecen esponjas que rodean el cerebro. Además, tiene un hueso en el cráneo, el hueso hioides, en forma de herradura, que comienza en el pico, da una vuelta bajo las fosas nasales, continúa por la parte posterior y superior del cráneo y se une en la frente. ¡Un perfecto cinturón de seguridad! Observar este fenómeno ayudaría para diseñar cascos protectores o mecanismos de protección cerebral eficientes para los seres humanos.