En junio, en la localidad de Oban, dos focas de tres meses fueron rescatadas por la Sociedad Protectora de Animales de Escocia. Jellyfish (Medusa) y Sand (Arena) son hijas de distintas madres y bajo los cuidados del Centro de Rescate y Reubicación de la Vida Silvestre se hicieron inseparables. Duermen juntas y se frotan constantemente las narices en señal de afecto. Los especialistas dicen que es un fenómeno extraño en esta especie de animales, que, en general, se aceptan unos a otros pero no se prodigan tanto cariño. Por eso, a la hora de ser devueltas a las naturaleza, serán liberadas juntas.
•Los bigotes de las focas parecen ser fundamentales a la hora de detectar las presas más sustanciosas. Científicos del Centro de Ciencias Marinas de la Universidad de Rostock, Alemania, estudiaron esta facultad en Henry, un ejemplar amaestrado. El doctor Hanke, concluyó que “las focas pueden discernir el tamaño y la forma de los objetos que se han movido a través del agua mediante la lectura de los movimientos de agua que los objetos dejan atrás, el llamado camino hidrodinámico, con sus bigotes. La importancia de esta habilidad para este mamífero es que parece ser capaz de discriminar entre los peces de diferentes tamaños y formas, lo que les puede ayudar a ahorrar tiempo y energía en la caza submarina”.




















