Boulder, Estados Unidos. La serpiente pitón, una de la más grandes del mundo, puede llegar a medir hasta 9 metros y por ello tiene órganos especiales para mantener semejante anatomía y digerir a sus presas. Mucho después de haber comido, su corazón y otros órganos aumentan de tamaño. Todo su metabolismo cambia a la hora de hacer la digestión. Sólo después de unos días los órganos regresan a su tamaño normal.
Los científicos de las universidades de Colorado, en Boulder, y de Alabama, en Tuscaloosa, Estados Unidos, descubrieron tres ácidos grasos que participan en el crecimiento del corazón de la pitón cuando ella ha ingerido su alimento. Pero además, el agrandamiento se produce por el aumento de las células.
Los especialistas vieron que este tema sería muy importante en la búsqueda de tratamientos de enfermedades del corazón para los humanos.



















