Los satélites aportan información para armar mapas que nos informan sobre el movimiento de los hielos.

Estados Unidos. En 2007 y hasta 2009,  distintos satélites europeos, japoneses y canadienses, empleando  tecnología de avanzada, tomaron imágenes que les permiten a los científicos especializados realizar el primer mapa de flujos de hielo que muestra cómo se desplazan los glaciares de la Antártida. El investigador Eric Rigot, junto con otros colegas, utilizó millones de registros de satélites que cubrieron unas 3.000 órbitas y que rescataron rasgos geográficos del continente blanco para confeccionar los mapas que nos mostrarán la velocidad y dirección del desplazamiento de los grandes bloques de hielo y serán actualizados constantemente.
En general, los glaciares se mueven desde el interior del continente hacia las costas. El trayecto es de miles de kilómetros anuales en algunos casos y de centímetros en otros y se cree que, si a causa del calentamiento global se rompen las barreras costeras y se derriten los glaciares, estos aportarán un gran caudal de aguas a mares y océanos, que aumentarán considerablemente su nivel. Con estos mapas podremos conocer ese movimiento y, se supone, tomar mayores recaudos.