¿Tenés asco? ¡Qué bueno!

Un grupo de científicos realizó estudios sobre la sensación de
repugnancia y llegó a la conclusión de que ¡es muy saludable!

Londres, Inglaterra. Estornudás, ¡puaj! ¡Qué asco!. Esa comida chorrea grasa. ¡Ajjjj! ¡Insoportable de mirar! Estas quizás sean las primeras reacciones ante algo que nos produce rechazo con solo mirarlo, olerlo, tocarlo… En general, esto les ocurre a grandes y a chicos por igual y todos también pensamos que es una sensación horrible. Sin embargo, algunos científicos especializados sostienen que esto es lo mejor que nos puede pasar. ¿Por qué? Parece que cuanto más evitemos lo que nos repugna, más evitaremos contraer enfermedades infecciosas.
Según la doctora Val Curtis, de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, si se mantienen conductas higiénicas, estaríamos bien resguardados de enfermedades como la malaria, el sarampión, la tuberculosis, los parásitos, las del tracto respiratorio, el cólera y la hepatitis A, entre muchas otras.
En sus declaraciones a la BBC latina, la investigadora sostuvo que “sin repugnancia, y las conductas higiénicas que ésta provoca, las enfermedades infecciosas causarían mucha más morbilidad y mortalidad tanto en nuestra especie como en todas las especies animales”. El estudio que ella lidera dice que, por ejemplo, lavarse las manos con jabón puede salvar más de un millón de vidas al año.
Además, aconseja que se utilicen imágenes repugnantes en las campañas de salud, tanto gráficas como visuales, para reforzar la idea del daño que causan  las conductas negativas y las adicciones.
Esta investigación prevenir de todo tipo de enfermedades, especialmente de las infecciosas, las que pueden alejarse si cuidamos nuestra higiene.