¡Veníiiiiiiii! ¡Te necesito!

Según un nuevo estudio, una planta cubana usa el sonido para ser polinizada.

Londres, Inglaterra. En general, las plantas utilizan los colores brillantes de sus pétalos para atraer insectos y otros polinizadores. Pero hay una excepción: la Marcgravia evenia, una planta trepadora cubana utiliza sonidos para acercar a sus polinizadores, los murciélagos. Esta planta puede tener esta cualidad porque  posee hojas de forma cóncava que funcionan como reflectores parabólicos: devuelven señales acústicas multidireccionales,  las que facilitan que sean encontradas por los murciélagos, mamíferos que poseen un sistema de ecolocalización. Esto funciona así: los murciélagos emiten sonidos que rebotan cuando encuentran un obstáculo e inmediatamente reciben el eco de ese sonido. Cuando esto ocurre, instintivamente miden el tiempo que va entre la señal enviada y la recibida y así calculan a qué distancia está el objeto y cuál es su tamaño.
En esta investigación intervinieron científicos de la Universidad de Bristol y de las Universidades de Erlangen y Ulm, de Alemania, los que cuando vieron la foto de la planta y la forma de sus hojas, comenzaron con las pruebas de laboratorio y concluyeron que esta curiosa habilidad de la Macgravia evenia, beneficia tanto a la planta, que logra una mayor polinización, como a los murciélagos, que encuentran más rápido las fuentes que les proporcionan el néctar que los alimenta.