Un proyecto de la NASA propone impulsar el interés de los jóvenes hacia el desarrollo de la robótica.

Estados Unidos. La NASA (Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio) llegó a un acuerdo cooperativo con una organización sin fines de lucro de Estados Unidos, con el objetivo de apoyar un programa nacional para inspirar el interés de los estudiantes en la ciencia, la tecnología y las matemáticas con un enfoque en la robótica.
Esta fundación, que se llama FIRST y está ubicada en el estado de Nuevo Hampshire, recibirá la enorme cifra de 20 millones de dólares durante los próximos cinco años, para continuar con su propósito de ayudar a los jóvenes en sus prácticas y proyectos estudiantiles.
Los programas que brinda esta organización permiten que los estudiantes se relacionen con el gobierno, la industria y universitarios avanzados en áreas como ingeniería y tecnología.
“Este es el programa más grande patrocinado por la NASA para que, en cinco años, 25 mil estudiantes interesados en las actividades de robótica aprendan sobre el tema con los mejores expertos del país y se diviertan al mismo tiempo”, expresó el administrador de la NASA, Charles Bolden.
La robótica es una disciplina que se ocupa de diseñar, fabricar y desarrollar robots, para que se encarguen de realizar algunas tareas propias de los seres humanos y otras de mayor complejidad.
En los últimos años, los robots han cobrado una gran importancia porque son utilizados para tareas o situaciones riesgosas, como exploraciones submarinas y espaciales, conflictos bélicos y rescates en catástrofes, como el salvataje de los 33 mineros en Chile o los heridos en los terremotos en Haití, ocurridos durante 2010.
Una de las patas principales del proyecto es la Competencia Anual de Robótica, que se desarrolla en distintas regiones de Estados Unidos y en la que participan grupos de alumnos de colegios secundarios.
Los equipos involucrados tienen como objetivo construir un robot utilizando un kit de piezas idénticas. Pueden determinar la apariencia y funciones del robot, pero existen limitaciones en cuanto a la dimensión, el peso y otras restricciones técnicas.
Las competencias regionales culminan con un campeonato internacional, que se asemeja a un evento deportivo: los contrincantes juegan en un área del tamaño de una cancha de básquet, en la que los robots deben demostrar sus capacidades ofensivas y defensivas para lograr su objetivo e impedir que su oponente haga lo mismo.
“Este programa ha tenido un gran impacto sobre los estudiantes de EE. UU. Los ha orientado para que consideren las carreras técnicas, lo que significa una ayuda fundamental para el desarrollo de los científicos e ingenieros en la futura exploración espacial”, manifestó Ed Weiler, administrador asociado de ciencias espaciales en la sede de la NASA en
Washington.