Llegó a la Argentina una forma que permite ver películas por Internet pagando una cuota mensual.
¿Cómo funciona? ¿Con qué otras opciones compite?

El pasado 7 de septiembre, comenzó a operar en nuestro país Netflix, la página estadounidense líder en el mundo para ver películas y series por Internet. El funcionamiento es simple: pagando un abono todos los meses, el usuario puede mirar sus películas favoritas a través de la Web. El sistema para elegirlas y reproducirlas es muy fácil de usar: nos deja ver cualquiera de los títulos disponibles todas las veces que queremos, a cualquier hora y sin publicidad. En este sentido, es parecido a un videoclub, pero más flexible e inmediato: ¿querés ver Piratas del Caribe? ¿Te interesan clásicos como El Mago de Oz o Volver al futuro? ¿Te perdiste algún capítulo de Lost? Con esta opción, es solo cuestión de sentarse frente a la compu, buscar la película, poner “play” ¡Y listo!
Para ofrecer algo así, Netflix utiliza el streaming ¿Qué es? Un sistema de reproducción a través del cual la peli se descarga al mismo tiempo que la vamos viendo, como ocurre en
YouTube, sin quedar guardada en nuestro disco rígido. Para utilizar el servicio correctamente, Netflix sugiere una velocidad de conexión mínima de medio Mega. Además, con motivo de su lanzamiento, el sitio está ofreciendo una suscripción gratis de un mes, para que probemos el servicio y veamos si nos gusta o no. En caso de seguir, el abono es de $39 por mes.
Cómo vemos cine hoy en día
¿Por qué la llegada de Netflix es una novedad? Porque se trata de la primera gran alternativa en Argentina para ver cine por Internet de manera paga y legal. Si bien existen otras opciones, como el servicio “On Video” para clientes de Speedy, Netflix es mucho más grande y apunta a tener más clientes. Para tener éxito, deberá competir con las otras formas de ver películas: ir al cine, alquilar DVD en el videoclub, mirar televisión por cable y bajarnos pelis de otros sitios de Internet. Veamos las ventajas y desventajas que tiene Netflix con respecto a cada una.

Netflix vs. salas de cine
A pesar de los avances tecnológicos, el ritual del cine nunca perdió su atractivo. Al cine vamos a ver los últimos estrenos en pantalla gigante y con  sonido envolvente, una experiencia que los otros soportes no pueden imitar. Además, ir al cine es una excusa para salir de casa, un momento divertido para compartir con alguien; a veces no importa demasiado qué película vemos si estamos con los amigos o la familia pasando un buen rato. Ver cine en salas, en este sentido, es una costumbre social muy fuerte que ni el DVD ni Internet han podido reemplazar del todo.

Netflix vs. TV por cable
Hasta hace poco, la televisión por cable era una buena opción para los amantes del cine: había muchos canales de cine y poca publicidad. Hoy, los mejores canales deben “comprarse” aparte y la mayoría tiene avisos comerciales. Además, con el cable no podemos elegir la película que queremos ver. Esta es la mayor ventaja que tiene la Web frente a la TV: en vez de tener cable, mucha gente preferirá pagar un sitio como Netflix y ver cualquier película en cualquier momento.

Netflix vs. videoclub
Los videoclubes fueron los más afectados por los avances de Internet. La descarga de películas hizo que mucha gente dejara de alquilar, algo que nos obliga a movernos hasta el videoclub para buscar el DVD y devolverlo a los pocos días. Blockbuster, por ejemplo, tuvo que cerrar sus puertas al no poder competir con las tecnologías que llevan el cine a nuestras casas de forma inmediata. Netflix se presenta como un “videoclub online” que nos ahorra salir y que, además, cobra por mes y no por cada película que vemos.

Netflix vs. otros sitios de descarga
La gran pregunta es qué puede hacer Netflix frente a la posibilidad de ver cine online, pero gratis. Descargar una película de Internet sin pagar afecta los derechos de los autores, que esperan ganar dinero por su trabajo. Además, encontrar y bajar la película que queremos puede ser algo complicado. Mucha gente lo hace igual, argumentando que es la única forma de conseguir ciertas películas y que todavía no hay leyes que lo controlen. Está apareciendo, incluso, una nueva cultura que cuestiona la necesidad de pagar por todo lo que nos gusta hacer.

Netflix apuesta a llenar un hueco que la industria del cine se resistió a llenar durante mucho tiempo: ahora es posible ver películas por Internet, con todas las ventajas que esto tiene, pero de manera 100% legal y pagando. ¿Estará el público dispuesto a probar?