Un informe advierte sobre los riesgos de publicar datos privados en Internet y aporta consejos para navegar más seguro por la web.
“Ingresá tu dirección de e-mail”, “subí tu foto”, “etiquetá a tus amigos”. ¿Quién no se encuentra todos los días con frases como estas en Facebook, Twitter o algún otro rincón de la Web? A menudo les hacemos caso, sin prestar atención, y entonces aparece el riesgo: de acuerdo con una encuesta reciente, el 56% de los chicos argentinos de entre 12 y 15 años compartió datos personales con extraños en una red social.
Datos que se hacen
públicos
La estadística es parte de un informe elaborado por Chicos.net para su Programa Huellas y exhibe una realidad poco tratada en nuestro país: la privacidad online. Todos conocemos las habilidades que tienen los más pequeños para usar la computadora y navegar por la web, pero varios no toman conciencia de aquello que publican y de sus posibles consecuencias. Por ejemplo, el estudio asegura que el 36% de los chicos está expuesto al llamado ciberbullying (el acoso o amenaza usando mensajes de texto y otras herramientas).
Algunos consejos útiles
Los expertos sostienen que lo más importante a entender de nuestra relación con Internet es que una vez que algo se publica online es casi imposible controlarlo. Por eso, aconsejan tener en línea la misma conducta que podríamos tener en la calle y tomar las siguientes precauciones:
•Así como no le damos a cualquiera nuestro teléfono o la dirección de nuestra casa, tampoco publicarla en Facebook.
•De la misma manera en que no repartimos nuestras fotos privadas por la calle, tampoco hacerlo en Internet. Esto incluye evitar subir imágenes que nos identifiquen públicamente (por ejemplo, una foto que muestre la dirección de nuestra casa).
•Las redes de amigos como Facebook o Sónico piden un montón de datos personales. Los especialistas aconsejan que ingresemos sólo los básicos para poder registrarnos y luego usar la opción “configuración de la cuenta” y “privacidad” para ocultar la mayor parte de ellos.
Luego existen otras sugerencias que por básicas no dejan de ser importantes, por ejemplo, acordarnos siempre de cerrar la sesión si nos estamos conectando desde un cíber. Por último, resulta útil establecer comparaciones con la vida real para saber cuánto nos estamos exponiendo: un mail a un compañero es parecido a una carta privada (aunque el texto y las imágenes pueden distribuirse más fácilmente); un mensaje en el muro de Facebook es como decir algo en voz alta frente a nuestros amigos y familiares; un mensaje en un foro es hablarles a muchos desconocidos.
Disfrutar con precaución
Claro que esto no implica pelearse con la tecnología. Las redes sociales son herramientas maravillosas y poseen un enorme potencial comunicativo, pero debemos usarlas con responsabilidad. Aplicando esta breve guía y tomando mínimas precauciones, ya estamos listos para navegar seguros por Internet.
Más información
- Protección y seguridad en la Red: www.seguridadenlared.org/menores/
- Cómo navegar protegidos en Internet: www.sap.org.ar/docs/publicaciones/Navega-Protegido-en-Internet.pdf





















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