Ginebra, Suiza. Yo escribo un SMS, tú escribes un SMS, él, ella, ellos también; los chinos, los italianos, los peruanos, los brasileños, todos escriben sus mensajes de texto… Casi 200.000 mensajes de texto se envían en tan solo ¡1 segundo! Estos datos no son caprichosos, son parte de un informe llamado “The World in 2010: ICT Facts and Figures” (El mundo en 2010: Tecnología de Información y Comunicaciones, hechos y figuras) que dio a conocer la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT, organismo especializado de la ONU). Y hay más información para el asombro. Parece que en 2007  se enviaron en total 1,8 billones, y en el inicio de 2010, 6,1 billones. Es decir que, en tres años,  la cantidad de SMS se triplicó.
Y hay más datos. Los expertos estimaron que hay 5.300 millones de suscripciones a teléfonos móviles en el mundo, de las cuales 3800 corresponden a países en desarrollo y 940 millones tienen servicios de 3G. Según Susan  Telscher, la responsable de Mercados de Información de la UIT, “hay países en los que la penetración del móvil alcanza al 200 por ciento de la población, es decir, hay dos móviles por persona”.
En los países en desarrollo, el 68% de la población posee telefonía móvil, esto representa el 73% de todo el planeta.
La Red
También hay información sobre los usuarios de Internet. Calculan que pronto habrá 2000 millones de personas con acceso a la Red, de los cuales 1600 se conectarán desde sus casas. Esto significa que el 30% de la población mundial podrá navegar. Claro que no en todas las latitudes de la misma forma. Según Telscher, “hay países como España, Estonia y Finlandia que han declarado el acceso a la Red como un derecho legal para sus ciudadanos”. Lo cierto es que en los llamados países desarrollados se estima que el 71% de la población estará conectada, mientras que en los otros países, por ejemplo, África, apenas podrán hacerlo el 9,6% de los habitantes. Seguramente, muy pronto, todos estos datos cambiarán, porque el mundo de las comunicaciones va evolucionando a gran velocidad y los seres humanos vamos cambiando  las formas de conectarnos.